La falta de cultura antisísmica en Argentina es dispar. Si bien es aceptable en regiones como Mendoza y San Juan, donde los terremotos de 1944 y 1977 son recordados, es inexistente en zonas sísmicas como Salta y Jujuy.
Ante esta situación, se advierte que un sismo en estas últimas provincias podría desencadenar una catástrofe comparable a la de Haití. La ignorancia ante este tipo de emergencias se considera la peor herramienta, sumado a la corrupción que agrava la situación.