Expertos explican que los sismos en Venezuela ocurrieron en un complejo sistema de fallas tectónicas a lo largo de la costa norte del país, caracterizado por movimientos transversales hacia el este. Estos sismos, de profundidad somera (10-15 km), fueron inusualmente fuertes y cercanos a la población.
El sismo de 1967 tuvo una magnitud de 6.6, mientras que los recientes alcanzaron 7.5. Se advierte sobre la alta probabilidad (89%) de réplicas mayores a 5, que podrían afectar infraestructuras ya dañadas, y una pequeña probabilidad (3%) de un sismo de magnitud 7 en la próxima semana.