El exsenador Esteban Bullrich renunció al PRO, expresando vergüenza por la deriva del partido y calificando a sus integrantes de "hijos de puta" por su supuesto "colaboracionismo con delincuentes".
Bullrich, uno de los fundadores del PRO, manifestó su decepción por la dirección actual del partido, que considera alejada de los principios originales. Su renuncia se da en un contexto de tensiones internas y críticas hacia la gestión de la seguridad y la justicia.
El mensaje de Bullrich resalta la importancia de la ética en la política y marca un rumbo moral ante la crisis que atraviesa el país, generando un fuerte impacto en el debate público.