La egiptomanía, impulsada por el descubrimiento de la tumba de Tutankamón, inspiró a las prestigiosas joyerías Van Cleef & Arpels y Cartier a crear colecciones únicas.
Van Cleef & Arpels diseñó piezas en platino con símbolos egipcios como el Loto y el Escarabajo, utilizando gemas como esmeraldas y zafiros. Estas joyas, que ya cumplen un siglo, han adornado a figuras como Grace Kelly.
Cartier, influenciada por esta tendencia desde 1910, incorporó el vocabulario estético egipcio en sus creaciones, utilizando combinaciones de colores de piedras preciosas y referencias a monumentos y la flora del Nilo, como el lotus, para expresar su estilo distintivo.