Estados Unidos ofreció 150 millones de dólares para ayudar a Venezuela tras el terremoto, una cifra considerada inicialmente baja. Sin embargo, el senador Marco Rubio se comprometió a liderar los esfuerzos de ayuda, poniendo a disposición recursos significativos.
La diáspora venezolana en Miami y Houston ha mostrado una gran solidaridad. La ayuda humanitaria se entrelaza con la geopolítica, especialmente considerando las tensiones previas entre ambos países. La respuesta estadounidense busca ser integral, con la flota naval disponible y un compromiso a largo plazo.