El temblor en Caracas fue tan largo que Sergio Musela tuvo tiempo de abrir la puerta, salir y llegar a la calle mientras aún seguía temblando.
Describe el evento como muy particular y fuerte, con dos sismos gemelos muy seguidos. Los vecinos de los pisos medios y bajos bajaron de inmediato, mientras otros esperaron a que terminara el sismo para evacuar.
Estuvieron en zonas de resguardo por 3 a 4 horas. Afortunadamente, el edificio es antisísmico, pero la fuerza del terremoto causó daños en muchas estructuras, especialmente en La Guaira.