Se critica duramente la situación en Venezuela y la aparente hipocresía del gobierno argentino, aludiendo a que "otro día más adornillado a sus privilegios". Se expresa un fuerte descontento con la gestión y la actitud de los funcionarios.
Se menciona la frase "Te agarro robando o te corto la mano", en referencia a la retórica anti-corrupción, contrastándola con la realidad de los funcionarios. Se califica la situación de "durísimo".
Se sugiere que el gobierno argentino, a pesar de las diferencias con el de Venezuela, muestra una actitud cuestionable, especialmente en relación con Manuel Adorni y su presunta implicación en actos de corrupción.