Venezuela se encuentra en estado de catástrofe natural tras un inusual "doblete sísmico": dos terremotos consecutivos de 7.2 y 7.5 de magnitud. La Guaira es una de las zonas más afectadas, con 188 muertos confirmados y la alarmante cifra de 47.467 personas reportadas como desaparecidas por sus familiares. Los especialistas advierten que las réplicas podrían extenderse durante un año.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, decretó emergencia nacional. La cifra de desaparecidos, que varía entre 10.000 y 100.000 según estimaciones preliminares, genera una profunda angustia. Las tareas de rescate se ven dificultadas por el colapso de infraestructuras, cortes de servicios básicos y la necesidad de mantener un silencio absoluto para detectar posibles sobrevivientes bajo los escombros.