Delcy Rodríguez ha ido concentrando cada vez más control sobre el Estado venezolano, según se desprende del análisis de la situación económica y política del país.
Esta concentración de poder se manifiesta en la remoción de figuras que acompañaron a Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y en la ocupación de lugares estratégicos para el control económico.
La producción petrolera venezolana ha mostrado un crecimiento, en parte impulsado por la inversión de empresas norteamericanas y la compra de crudo por parte de Estados Unidos. A pesar de esta reactivación, la situación económica general de Venezuela sigue siendo crítica, partiendo de un Estado que se considera totalmente destruido y con un déficit multimillonario.