La magnitud de la tragedia en Venezuela se hace evidente con la desaparición de decenas de edificios, especialmente en el estado de La Guaira (anteriormente Vargas). La situación es crítica, y la falta de comunicación en diversas zonas agrava la angustia de la población.
Se resalta la importancia de la información certera y verificada para guiar a la población y a las organizaciones de ayuda. La falta de infraestructura y la desatención histórica del país complican la respuesta ante este desastre natural sin precedentes.