Expertos y abogados cuestionan la escena del crimen y la hora de la muerte en el caso Agostina. Se pone en duda la versión oficial, sugiriendo que los hechos podrían haber ocurrido en otro lugar o que se está intentando encubrir algo.
Se debate el uso del potencial por parte del fiscal en la acusación, lo que indicaría que aún no hay pruebas contundentes. Se menciona la posibilidad de que se estén plantando pruebas o que la investigación reaccionó tarde.
Se cuestiona la presencia de material genético bajo las uñas de Agostina y las supuestas lesiones de Barrelier, ya que no habrían sido constatadas en el examen físico. Tampoco se tiene certeza sobre los resultados de ADN.
Se pone en duda la capacidad de determinar la hora exacta de la muerte sin aparatos médicos o la presencia de un forense en el momento, tal como lo confirma una consulta a inteligencia artificial.