Ante la devastadora situación en Venezuela tras el terremoto, se ha ordenado el corte del gas doméstico como medida preventiva para evitar una tragedia mayor. La infraestructura de servicios públicos del país se encuentra en un estado crítico, lo que agrava la emergencia.
La falta de previsión y el deterioro de la infraestructura han llevado a una situación de colapso en los servicios, donde incluso se dificulta el suministro de agua y medicamentos. La respuesta de las autoridades, como la de Delcy Rodríguez, ha sido cuestionada por su precariedad.