En Caracas, las comunicaciones telefónicas y el acceso a internet funcionan con normalidad, permitiendo a los residentes comunicarse con sus familiares en el extranjero a través de llamadas y redes sociales.
Aunque los datos móviles presentan dificultades, la disponibilidad de Wi-Fi en apartamentos y la generosidad de algunos vecinos que comparten sus redes han facilitado la conexión.
Esta conectividad es crucial para mantener informados a los venezolanos emigrados y recibir apoyo en medio de la difícil situación que atraviesa el país tras el terremoto.