Se aborda la baja energía y decaimiento comunes en invierno, atribuidos a la menor exposición solar y la disminución del consumo de frutas y verduras.
La falta de sol reduce la generación de serotonina, neurotransmisor clave para el bienestar. La dieta invernal empobrecida en nutrientes, especialmente vitaminas del complejo B, también contribuye a la fatiga. Se recomienda procurar momentos de exposición solar, actividad física y una dieta rica en vegetales, además de considerar suplementos como Vitamete.