Los hospitales venezolanos enfrentan un colapso total tras el doble terremoto, con un número de heridos que supera los 4.000. Las imágenes muestran una situación caótica, similar a un escenario de guerra, donde la falta de recursos médicos y de personal agrava la crisis.
Hospitales como el Domingo Luciani en Caracas y otros en La Guaira se encuentran desbordados. La escasez de materiales, médicos y ambulancias, sumada a los daños estructurales en algunos centros, impide una atención adecuada a las víctimas, evidenciando la profunda crisis del sistema de salud.