Claudio se encuentra en "alerta roja" y a solo 900 gramos de la eliminación, a pesar de haber tenido un buen descenso de peso y responder bien al plan en la clínica. Se plantea la posibilidad de hacer cambios para mañana, pero él asegura haber cumplido con todo lo estipulado.
Claudio atribuye su situación a problemas familiares: su hija tuvo fiebre alta y su esposa, embarazada de siete meses, estuvo enferma, lo que resultó en un mal descanso y posible retención de líquidos debido a su hipertensión y consumo de sal.
Se introduce a Luciana, quien también se prepara para pasar por la balanza, enfrentando la posibilidad de recibir su segunda "remera negra", indicativo de peligro de eliminación. La tensión aumenta ante la inminente definición de quiénes continuarán en competencia.