Universidades, iglesias y organizaciones como Caritas Venezuela se han convertido en centros de acopio para recibir donaciones de ropa, medicamentos y agua potable tras los terremotos en Venezuela.
Se han habilitado estadios como centros de refugio para las personas que perdieron sus hogares. A pesar de la emergencia, la logística para la distribución de ayuda y la atención a los heridos sigue siendo un desafío.