Gabriela Agudo, desde El Cafetal en Caracas, relata la dramática experiencia vivida durante el terremoto en Venezuela, destacando que en su zona los daños estructurales fueron menores, limitándose a grietas superficiales.
Sin embargo, la angustia persiste debido a las más de 30 réplicas que se han registrado desde el sismo principal, manteniendo a las familias en vilo y durmiendo en sus autos o a la intemperie por temor a nuevos derrumbes.
La falta de alertas para las réplicas y la complejidad de la comunicación en algunas zonas, como La Guaira, agravan la situación, mientras la comunidad internacional se moviliza para brindar ayuda.