La situación en La Guaira, Venezuela, es de extrema desesperación tras el derrumbe de un edificio de nueve pisos. Miguel Bordones relata que, una hora después del colapso, no había presencia de rescatistas en el lugar, y la ayuda era inexistente. Los vecinos del edificio aledaño intentan colaborar como pueden.
La falta de información sobre los servicios básicos como agua y gas agrava la crisis. La familia de Samara Bordone, una adolescente de 13 años desaparecida en el derrumbe, se encuentra en la zona buscando ayuda y tratando de obtener noticias, pero la comunicación es casi nula y la ayuda no llega.