La respuesta a la emergencia en Venezuela tras el terremoto se ve dificultada por la falta de coordinación y la confusión sobre qué institución está al mando de las tareas de rescate.
La presencia de múltiples pecheras con insignias distintas genera incertidumbre. Además, ha habido problemas para la permanencia de ONGs en el país, ya que su labor evidencia la crisis humanitaria preexistente y la insuficiencia del Estado para atenderla.