En Caracas, la población evacuó los edificios que se tambaleaban, permaneciendo en el exterior visiblemente conmocionada por los destrozos. Muros enteros se derrumbaron, dejando los muebles a la vista y columnas de polvo cubriendo las calles, reflejando la magnitud de los sismos.
El ministro del Interior, Gustavo Cabello, instó a la población a mantenerse en el exterior ante el riesgo de réplicas y a verificar el estado de sus allegados, una tarea dificultada por la falta de servicio de telefonía móvil. La prioridad es la asistencia a los damnificados y la contención de la emergencia.