Mónica Ferrarotti, madre de Rodrigo De Paul, comparte detalles sobre las cábalas familiares y personales durante el Mundial, incluyendo una medalla de San Expedito y una pulsera de Argentina.
Se revela la cábala de Rodrigo con los caramelos masticables, ligada a un sacrificio de su abuelo, quien caminaba para que él pudiera comprarlos.
Mónica destaca el rol fundamental de sus padres en la crianza de sus hijos y el sacrificio que hicieron para que no les faltara nada.
Se menciona que Messi también recuerda a su abuela al hacer un gol, y que Rodrigo se besa un tatuaje en la muñeca en memoria de su abuelo.Mónica relata cómo su padre no llegó a ver debutar a Rodrigo en primera ni en la selección, pero su madre sí lo ve por televisión.