La comunidad internacional ha manifestado su voluntad de ayudar a Venezuela tras el devastador terremoto, activando mecanismos de respuesta y ofreciendo apoyo.
Sin embargo, la logística para que esta ayuda llegue de manera efectiva y rápida presenta desafíos, especialmente considerando los daños en los aeropuertos, que podrían dificultar el aterrizaje de aviones de gran porte.
Se destaca la importancia de coordinar los esfuerzos y unificar tareas bajo un solo mando para priorizar la búsqueda y rescate de personas atrapadas, una etapa crucial que se extiende durante las primeras 72 horas tras el sismo.