Un avión Boeing 727-1965 ha sido transformado en un hotel único en Costa Rica por André Templeton, quien compró la aeronave hace una década.
El avión, que anteriormente se utilizaba para entrenamiento de bomberos, fue adquirido por 300.000 dólares y convertido en una residencia para turistas, ofreciendo una experiencia de alojamiento inusual y aventurera.
El interior cuenta con área de comedor, cocina en la cabina de pilotos, terraza en cada ala con vista al océano Pacífico y acceso a través de una escalera caracol. El alojamiento es muy solicitado, con reservas que se agotan con meses de antelación.