En el centro venezolano-argentino de la calle Julián Álvarez al 800, se está actuando como nexo entre argentinos y venezolanos residentes en Argentina y sus familiares en Venezuela, ante la incertidumbre y desesperación por la falta de contacto tras el sismo.
En el lugar hay un código QR que dirige a un formulario de Google donde se pueden ingresar datos para iniciar la búsqueda de personas desaparecidas. Por el momento, el centro no recibe provisiones, pero se negocia la habilitación de un lugar para el envío de alimentos no perecederos y ropa.