En Caracas, la experiencia del terremoto y sus múltiples réplicas ha generado una profunda angustia entre los residentes, quienes prefieren pasar la noche fuera de sus apartamentos por temor a nuevos derrumbes.
A pesar de que las estructuras no sufrieron daños mayores, las grietas y la incertidumbre ante las más de 30 réplicas registradas han llevado a muchos a buscar refugio en zonas abiertas como los estacionamientos.
La falta de alertas para las réplicas y la constante tensión se suman a la difícil situación que atraviesa el país, mientras se evalúan los daños y se organizan los esfuerzos de rescate.