Se analiza la estrategia de Wanda Nara en relación a Mauro Icardi, sugiriendo que sus declaraciones sobre Turquía buscan presionar al futbolista para que no renueve contrato y regrese a Argentina, posiblemente para jugar en River.
Se cuestiona la credibilidad de Wanda Nara, tildándola de manipuladora y señalando que su discurso sobre ser una "mamá luchona" y su supuesta preocupación por el bienestar de sus hijas contrasta con sus acciones.
Se menciona que, a pesar de las declaraciones de Wanda, Icardi estaría cómodo en Turquía y buscando renovar su contrato, lo que pondría en duda la efectividad de la estrategia de Wanda para traerlo de vuelta al país.