Wanda Nara responde a las acusaciones de negligencia en el tratamiento de su hija Francesca y a la supuesta denuncia de Mauro Icardi. Afirma que nunca se interrumpió el tratamiento y que la caución solicitada fue porque Icardi no se haría cargo de las situaciones médicas.
Nara asegura ser una buena madre y lamenta que intenten ensuciarla. Menciona que Icardi tiene una deuda de cuota alimentaria y que no puede salir del país, lo que afecta a otros profesionales que trabajan con él.
Acusa a las abogadas de Icardi de querer monetizar a las niñas y de mal aconsejarlo. Señala que ella misma ha contactado clubes interesados en Icardi, demostrando su interés en su carrera.