Tras la clasificación de Argentina a los octavos de final, las búsquedas para viajar a Miami y presenciar el partido se dispararon, aumentando aproximadamente un 300%. La demanda se mantiene alta, con diversas opciones de paquetes que incluyen pasaje, entrada y alojamiento, pero con costos elevados que rondan los 5.000 dólares por persona.
Existen alternativas más económicas sin entrada, con vuelos y hoteles más accesibles, pero sin garantía de poder asistir al encuentro. Se estima que la demanda seguirá creciendo, especialmente considerando la posibilidad de enfrentamientos con rivales de peso y la alta concentración de argentinos en Miami.