La Unión Europea se encuentra en una delicada negociación con el régimen talibán en Afganistán, centrada en la deportación de ciudadanos afganos y la garantía de seguridad en su retorno.
La UE busca acuerdos para repatriar a afganos que se encuentran ilegalmente en Europa, pero la situación en Afganistán, marcada por la represión de derechos humanos, especialmente de mujeres y la comunidad LGBT, genera gran controversia y cuestionamientos entre los miembros de la UE.
A pesar del control talibán y las graves violaciones a los derechos humanos, algunos miembros de la UE argumentan que no existe otra alternativa que negociar, mientras que otros critican duramente el acercamiento con un régimen considerado despótico y carente de respeto por las libertades fundamentales.