Los barrios cristianos de Tiro, en Líbano, se han convertido en refugio para quienes huyen de la guerra. Los habitantes, como Guafá, que llegó tras dejar su pueblo fronterizo, buscan recuperar la normalidad a pesar de la incertidumbre.
La casa de Guafá fue destruida por bombardeos israelíes, y ahora vive en una habitación alquilada, anhelando la paz para todos los pueblos.
La guerra ha afectado gravemente a Tiro, una ciudad que vive del mar y el turismo. El Café Alfanar, antes un punto de encuentro, ahora tiene mesas vacías. La falta de turistas amenaza la temporada y la supervivencia de muchos negocios.