Taiwán implementará un programa intensivo de 14 días para entrenar a sus reservistas, como parte de los esfuerzos para mejorar la preparación de sus tropas ante la presión militar de China.
Esta medida responde al recrudecimiento de las tensiones entre Taipei y Pekín, que considera la isla territorio chino. Los reservistas ya no podrán elegir entre dos modalidades de instrucción, sino que deberán someterse al programa intensivo, buscando una mayor eficacia en caso de conflicto.