A pesar de haber sido despedida y no poder construir una casa de material, Odila continuó con su pedido en la iglesia y recibió un "proyecto de vida".
En 2016, su sueño se hizo realidad al mudarse a una nueva casa de material, la cual describe con detalle: dos cuartos, cocina, árboles, parrilla y un patio amplio.
Odila expresa su gratitud a Dios por haber suplido sus necesidades y le haber dado la oportunidad de tener la casa que siempre soñó, además de un auto nuevo.