Se analiza la limpieza del baño y el cuarto donde supuestamente ocurrió el crimen de Agostina, sugiriendo que pudo haber sido una maniobra para ocultar pruebas.
Se cuestiona que Barrelier, el principal sospechoso, haya decidido limpiar el baño de repente, y que nadie más en la casa (incluida Marianela) haya notado algo extraño.
Las imágenes muestran un desorden generalizado, excepto en el baño, lo que genera sospechas sobre una posible manipulación de la escena.