Se detallan las comunicaciones entre Faceta y Barrelier: seis llamadas telefónicas entre las 5:30 y 7:45 AM del domingo, una de ellas de 38 minutos, y una conversación presencial de tres horas el sábado por la tarde.
Estos contactos ocurrieron antes de la desaparición de la nena y la posterior aparición de Barrelier mirando la cámara.
Se plantea la hipótesis de que Faceta pudo haber instruido a Barrelier sobre cómo encubrir los hechos.