Se secuestró el teléfono celular de Pichirilo en un operativo relacionado con un expediente por amenazas. Pichirilo habría amenazado a AUKE, quien le reclama una deuda de 6 millones de dólares.
En otro operativo, se revisaron los teléfonos en la casa de Kicillof, pero el video en cuestión no se encontró. Se menciona que el video está en manos de muchas personas, lo que dificulta determinar su origen y filtración.