Se presentan modelos de relojes como herramientas fundamentales para actividades específicas. El modelo Explorer, lanzado en 1953 tras el ascenso al Everest, fue diseñado para condiciones extremas y cuenta con funciones para determinar el día y la noche, útil en expediciones subterráneas.
En 1967, se lanzó el modelo Deep Sea Seat Wheeler, capaz de soportar 1200 metros de profundidad, indispensable para submarinistas. En 2008, alcanzó los 3900 metros y en 2012, el modelo Tipsy Challenger llegó a 11000 metros, acompañando la expedición de James Cameron a las fosas de las Marianas.