Empresas tecnológicas en China, como Deep Robotics, están desarrollando robots autónomos para tareas de mantenimiento en túneles subterráneos. Estos robots combinan inteligencia artificial y gemelos digitales para monitorear redes críticas de electricidad, agua, gas y telecomunicaciones.
El objetivo es reemplazar inspecciones manuales, reducir riesgos para el personal y permitir un monitoreo continuo. Los robots están equipados con sensores avanzados para detectar anomalías como filtraciones, grietas, sobrecalentamiento o acumulación de gases.