Se introduce el concepto de "anti-Messi" como una figura que no valora el mérito ni el esfuerzo, y que se opone a figuras públicas exitosas. Se compara esta actitud con la de aquellos que critican a Javier Milei.
Se menciona un episodio en el que Messi sonrió a Donald Trump, generando malestar en algunos sectores. También se critica a quienes acusan a Messi de "mufa" o confunden la escuela austríaca de economía con la selección de Austria.
Se cuestiona a quienes critican a la selección argentina, calificándola de "desclasada" y lamentando que no se jueguen por el país, en contraste con el esfuerzo y los valores que Messi representa.