Se investiga el presunto enriquecimiento ilícito del hermano de Adorni, Francisco, y la creación de una consultora por parte de la esposa de Adorni, que facturó millones a empresas vinculadas al Estado.
Se detalla cómo la consultora de la esposa de Adorni, Masí, tuvo como principales clientes a empresas del Estado, coincidiendo con el ascenso político de su marido. Se mencionan facturas requeridas por la justicia a estos clientes y se vincula al Grupo Fogia con una licitación irregular y con Karina Milei.
Se cuestiona la rapidez con la que la consultora facturó sumas millonarias y se sugiere que el dinero podría haber sido utilizado para fines ilícitos. Se destaca que la esposa de Adorni aún no presentó su declaración jurada de cónyuge.