La precariedad del sistema de búsqueda de víctimas en Venezuela es evidente tras el terremoto. La falta de ambulancias, perros de rescate y recursos limita las labores de salvamento bajo los escombros, incrementando el riesgo para las personas atrapadas.
Las imágenes de los rescatistas removiendo escombros recuerdan a la situación vivida en el terremoto de Haití en 2010. La urgencia de cada minuto es crucial, y la falta de equipamiento adecuado pone en duda la efectividad de las operaciones de rescate.