Las tensiones entre Kiev y Varsovia han crecido debido a diferencias vinculadas a episodios de la Segunda Guerra Mundial. La crisis se profundizó cuando el presidente polaco retiró la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración de su país, que previamente había otorgado a Zelensky.
Este hecho político generó fuertes repercusiones en las carteras diplomáticas y se interpreta como un intento de "limar asperezas" en un contexto de guerra prolongada, donde la conservación de aliados es crucial.