La pesca artesanal de centolla en el canal Beagle es una actividad económica importante para la región, que se realiza de manera sostenible y supervisada. Los pescadores locales, algunos de ellos de cuarta generación, recolectan el crustáceo siguiendo estrictas normativas.
La centolla capturada es procesada y comercializada en comercios locales, generando un movimiento económico significativo. El Centro Austral de Investigaciones Científicas estudia la biología y reproducción de la especie, buscando un equilibrio entre el aprovechamiento del recurso y la conservación de la biodiversidad marina.