La periodista Noris relata su experiencia personal tras el terremoto, logrando comunicarse con sus familiares y encontrándose en casa de sus padres, donde sí hay servicio eléctrico.
Sin embargo, en su propia vivienda, Noris informa que no hay servicio eléctrico ni internet, lo que dificulta la comunicación y el acceso a información.
La situación de Noris refleja la compleja realidad de la conectividad y los servicios básicos en Venezuela tras el sismo, donde la disponibilidad de electricidad e internet varía significativamente.