Debido al calor extremo en Miami, con temperaturas que alcanzaron los 43 grados, el Fan Festival fue suspendido temporalmente. Las autoridades decidieron cerrar el predio y pedir a los asistentes que se retiren para resguardarlos del sol intenso.
El calor superó los 100 grados Fahrenheit (más de 37 Celsius), obligando a cancelar actividades al aire libre. Se recomienda a los asistentes hidratarse y buscar zonas de sombra, ya que son escasas en la zona. El festival se reanudó cuando las temperaturas descendieron a niveles más tolerables.