Marruecos sufrió una sorpresiva derrota ante Haití en un partido que terminó 4-3, con un autogol de Bono que abrió el marcador para Haití. A pesar de ser uno de los equipos con mayores aspiraciones tras su actuación en el último Mundial, Marruecos no pudo asegurar la victoria.
El encuentro fue un constante ir y venir, con Haití logrando ponerse en ventaja dos veces. Sin embargo, Marruecos reaccionó y logró igualar el marcador en dos ocasiones, demostrando resiliencia. Los goles de Saibari y Rahimi, y finalmente Yasin en el último minuto, sellaron el 4-3 definitivo.
Con esta derrota, Marruecos deberá esperar otros resultados para ver si puede avanzar en el torneo como uno de los mejores terceros. El partido fue un reflejo de la imprevisibilidad del Mundial, donde incluso los favoritos pueden tropezar ante rivales que muestran gran determinación.