Se revela que la madre del niño tiene antecedentes penales, incluyendo una condena por robo a pasajeros de colectivo y un período de cinco años en prisión por robo de celulares.
A pesar de estos antecedentes y de los problemas de consumo que se le atribuyen, se cuestiona la actuación de la justicia, que parece no haber tomado medidas suficientes para proteger al menor, permitiendo que la madre, a pesar de su historial, tuviera contacto con el niño.