Se insiste en la idea de "Macri-Mileismo", argumentando que todos los actores políticos terminan actuando a favor del gobierno, incluso aquellos que inicialmente se muestran críticos.
Se critica la falta de coherencia y la promesa incumplida de "ficha limpia", calificando a algunos políticos de "culo sucio".
Se advierte a la sociedad que no se deje engañar más por estos discursos y acciones contradictorias, ya que los políticos terminarán sentándose juntos y apoyando el modelo económico actual.