Luis Miguel fue internado en el Hospital Montsinaí de Nueva York para someterse a una delicada operación cardíaca. La intervención, de alta complejidad, fue supervisada por el prestigioso cardiólogo español Valentín Fuster.
Los resultados de la operación fueron favorables, lo que permitió al cantante recibir el alta y viajar inmediatamente a México. El equipo del artista ha desmentido rumores sobre su estado de salud, confirmando la buena evolución médica.