El primer entrenador de Lionel Messi, Kike Domínguez, describió la relación del futbolista con sus padres, Celia y Juan, durante sus inicios en el fútbol en Rosario.
Domínguez relató que Celia solía llegar primero a los entrenamientos para conversar con otras madres, mientras que Juan observaba los partidos desde un costado de la cancha. Messi, por su parte, saludaba brevemente a su padre antes de enfocarse en el entrenamiento.
El técnico destacó la ausencia de exigencias o quejas por parte de Messi hacia sus padres o entrenadores, resaltando su respeto y dedicación al juego desde temprana edad. Esta actitud contrasta con la de otros padres que pueden mostrarse más demandantes en las prácticas deportivas infantiles.